Sostuvo un encuentro cercano con las vecinas y los vecinos, con el objetivo de escuchar de primera mano sus inquietudes, necesidades y propuestas. Cada testimonio recibido reafirmó la importancia de mantenerse en territorio, ya que detrás de cada demanda existen personas, familias y proyectos de vida que merecen atención, respeto y respuestas concretas.
Este ejercicio de proximidad le permite fortalecer el vínculo con la comunidad y comprender con mayor profundidad la realidad cotidiana que enfrentan quienes habitan Azcapotzalco. Para ella, legislar implica asumir un compromiso permanente con la ciudadanía: dar la cara, caminar junto a la gente y transformar la voz del pueblo en acciones, políticas públicas y decisiones que generen bienestar colectivo.
Convencida de que el diálogo directo es la base de una gestión sensible y responsable, reiteró su compromiso de seguir trabajando con y para la comunidad, poniendo al centro el amor por el territorio y el respeto por la voluntad popular.










